Este café nace en Rwanda, en manos que conocen la tierra y el ritmo de la cosecha.
Grano a grano, fue cultivado, seleccionado y trabajado con cuidado hasta convertirse en café verde de alta calidad.
Desde ahí viajó a Madrid, donde lo tostamos especialmente para ESTAMINA, buscando resaltar su carácter cítrico, notas de miel y caramelo.
El resultado es esta bolsa: origen real, proceso consciente y un café que conecta campo, ciudad y taza.